Napoleón
Ayer en el Parque de Málaga, un grupo de esos que llaman “guardias de seguridad” nos expulsó de los columpios alegando que éramos muy mayores para ir jugando con esas atracciones.
Es de agradecer que este hatajo de chulos con esposas y pistola de juguete, mire por nuestra seguridad, pero la verdad es que deseábamos columpiarnos. Al lado de los columpios, apenas a diez metros, en el llamado Paseo de los Curas, se erige el botellódromo. Y, viendo en perspectiva, tiene su lógica que irrumpieran en nuestro acto vandálico ya que podríamos desequilibrar un lugar que a las dos de la madrugada está destinado más a las ‘relaciones sociales’ que a encerrarse en autismo, en un columpio que no permite un segundo pasajero. Sería un insulto a las pobres gentes que entre botella de ron y botella de vodka, intercambian sus pareceres, y también sus botellas, de forma civilizada. Lugar en donde la droga está al alcance de todos –aunque no todos la toman- y las peleas y robos se suceden con la alegría propia de un mundo bañado de etilismo.
Pero molesta el columpio. Porque la ciudad de verdad, los que votan en domingo, porque ese día está en su calendario y porque salen a la calle, que son los que importan, podrían ver una sillita del balancín moviéndose desde la última mecida… o podrían ver en la arena la huella de un zapato de la talla 42. Entonces el grueso de votantes, el que vale, podría pedir explicaciones a los responsables… ¿cómo se consiente que un grupo de veinteañeros se suban a un columpio? ¿A dónde vamos a llegar?
Es mejor prevenir. “Id por el Parque e impedid que quede rastro que nos pueda acusar de no cuidar lo nuestro al día siguiente por la mañana. En cuanto a los tiraos del Paseo de los Curas, dejadlos, que el domingo de las votaciones no se podrán levantar y no votarán. Esos sólo protestan por cincuenta metros de asfalto y con ponerles una botella delante, han consumado su revolución.”
Los columpios no son para los mayores. Pero los menores pueden morir cada fin de semana junto al Puerto.

etilismo, q no elitismo!
Es que esa es la zona para las meadas rápidas, entre tobogán y tobogán. No podemos quitar intimidad a ese entorno :|
Viva el columpio libre!!!
Justos por pecadores.
Alcohol, alcohol, el resultado nos da igual, porque yo acabaré tirado por las calles bebiendo, licenciado, viviendo en casa de mis padres mientras curre de administrativo y pague mi flamante coche nuevo en el que pasee con mi novia por el paseo marítimo.
Otros probablemente acabemos dibujando diseños y hojas de acanto en las servilletas de cualquier bar parecido al Tubo, bebiendo droga cola, seven "upe", agua o, tónica, para mi hermano.
Por muchos columpios más.
Yo también lo reivindico... ¡¡¡Viva el columpio libre!!!
Y mientras yo me columpiaba, mi generación se bebía mi libertad
Los columpios no son para los mayores. Pero los menores pueden morir cada fin de semana junto al Puerto.
Has rematado la faena con el compás abierto y una verónica con las manos bien abajo...
Post Scriptum "Así se domestica la disidencia"